Creo que pasamos el 99% de nuestras vidas sin percatarnos de la bendición que tenemos. Como cristianos tenemos que mirar hacia dentro antes de ver hacia fuera. Ver que es lo que tenemos ¿Estamos vacios? Si lo estas date la oportunidad de llenarlo con Cristo. Y si no estás vacio y Cristo ocupa ese vacío en tu vida ¡Por Favor! Considera lo que llevas dentro. Si Dios nos permitió existir, fue para un día poder ser participes de su gloria, y principalmente para dársela a Él. Ponte a pensar en una cosa, quien es Cristo y donde mora. Normalmente cuando pensamos en un rey imaginamos grandes castillos, adornados con las mejores cosas, limpios, grandes y muy hermosos. Si sabemos que el Rey de Reyes mora dentro de nosotros ¿Está bien como estamos dejando su templo? Pero Dios no nos pide que seamos Majestuosos, ni nos llenemos de adornos, ni nos vistamos de gala. Lo único que le interesa es que mantengamos limpio el lugar. ¿Es tan difícil mantener nuestros cuerpos limpios? Quizá lo sea, pero quizá no sea tan difícil cuando comprendemos que no solo nos lastimamos a nosotros mismos, sino que ofendemos a alguien más dentro de nosotros. No solo somos parte de su templo, sino también de su cuerpo. Así como un esposo daña a su esposa, juntándose con otra, así ofendemos a Dios, cuando disfrutamos de lo que el mundo nos ofrece. Para tener una idea más clara de lo que hablo, puedes leer 1 de Corintios 6:12 al 20. Si lees el último versículo, solo imagina esto: Cuanto pagaron por ti. Date cuenta de lo que te hicieron (Versículo 11). Es difícil luchar contra las cosas que nos gustan, porque nos encanta lo que no conviene. No te hablo de lo prohibido, sino de lo que conviene. Es que tu dominas las cosas que haces o ¿Las cosas que haces, te dominan a ti? (Versículo 12) Estando trabajando con la gente me doy cuenta de algo que al igual que ellos, pero en diferentes áreas, me pasa a mi también. El hecho de que cada uno piensa ser libre haciendo las cosas que desea, es una total mentira. Cada vez uno queda más y más atrapado en su orgullo, en los vicios, en las mentiras, en los errores. Al principio parece una liberta, pues es algo nuevo para nosotros; lamentablemente, luego es casi imposible salir de eso. Mira quien llevas dentro, cuida lo que haces.

Advertisement